El aguacate Hass: historia, características y su arraigo en la Axarquía
- Paco El Peloto
- hace 3 días
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El mes de diciembre marca un momento clave en la Axarquía malagueña: comienza la campaña del aguacate Hass, la variedad más conocida y apreciada a nivel mundial. Este fruto, de piel rugosa y sabor suave, forma parte del paisaje agrícola de la comarca desde hace décadas, convirtiéndose en una de sus señas de identidad. Pero detrás de su presencia en nuestras mesas hay una historia que conecta continentes, tradición agrícola y el esfuerzo constante de quienes cuidan cada árbol durante todo el año.
En este artículo nos acercamos al aguacate Hass, su origen, sus características y su importancia para la Axarquía.
El origen del aguacate Hass
El aguacate Hass tiene un origen curioso y muy concreto. Nació en California en la década de 1920, cuando Rudolph Hass, un cartero aficionado a la horticultura, plantó en su jardín una plántula procedente de semillas de otras variedades mexicanas y guatemaltecas. Aquel árbol, que en principio no llamó demasiado la atención, acabó dando unos frutos con un sabor y una textura que no se parecían a nada conocido hasta entonces.
¿Qué lo hizo único?
Excelente sabor, mantecoso y suave.
Piel gruesa y rugosa, que lo hace resistente y permite una mejor conservación.
Maduración controlada, ya que aguanta más tiempo en el árbol sin estropearse.
A pesar de su aspecto oscuro —que en un principio generó dudas—, el Hass se abrió camino hasta convertirse en la variedad dominante en todo el mundo. Hoy en día, más del 80% de los aguacates comercializados globalmente pertenecen a esta variedad.
El aguacate Hass en la Axarquía
La Axarquía encontró en el aguacate Hass un aliado perfecto para diversificar su agricultura. La comarca, situada al este de la provincia de Málaga, reúne unas condiciones únicas: inviernos suaves, veranos cálidos, lluvias moderadas y un terreno en laderas que permite un drenaje excelente. Ese clima subtropical, tan característico, fue clave para que el Hass pudiera adaptarse con fuerza.
Con la llegada de los primeros aguacates a mediados del siglo XX, muchos agricultores comenzaron a sustituir antiguas plantaciones de almendros, olivos y viñedos por este nuevo cultivo, que respondía bien al clima y que aportaba una nueva oportunidad económica.
Hoy, el Hass es una parte esencial del paisaje de la Axarquía. Sus copas redondeadas y su hoja brillante pueden verse desde Benamargosa hasta Vélez-Málaga, desde Iznate hasta Almáchar. Para numerosas familias, este cultivo es un legado que une generaciones: abuelos que sembraron los primeros árboles, hijos que aprendieron el oficio y nietos que continúan la tradición combinando el conocimiento del campo con las herramientas actuales.
Características del aguacate Hass
El aguacate Hass se reconoce de inmediato por su piel y por su sabor:
Aspecto
Piel rugosa, gruesa y de un verde oscuro que se vuelve casi negro al madurar. Forma ovalada y tamaño medio, en torno a 150–300 g por fruto.
Pulpa
Color amarillo verdoso, muy cremosa y sin fibras. Textura mantecosa y agradable, ideal tanto para untar como para recetas frescas.
Sabor
Suave, equilibrado y con un toque ligeramente a nuez. Muy versátil para combinar con ensaladas, tostadas, cremas, postres y salsas.
Árbol
De porte mediano, con copa densa. Hoja perenne, resistente y brillante. Necesita inviernos suaves y suelos bien drenados.
Estas cualidades han convertido al Hass en un fruto universal y en un compañero imprescindible en la gastronomía mediterránea contemporánea.
La campaña del aguacate Hass en la Axarquía
La campaña del Hass en la Axarquía arranca normalmente entre diciembre y enero, y se extiende hasta abril. Durante estos meses, las fincas viven su periodo más intenso: recogidas cuidadosas, selección de frutos, preparación de cajas y revisión de árboles para garantizar una producción equilibrada.
En muchas explotaciones familiares, la campaña del Hass es un momento de unión. Padres, hijos y hermanos se reparten tareas: algunos cortan los frutos, otros clasifican por calibres y otros se encargan del transporte y la comunicación. Cada aguacate que llega a manos del consumidor lleva detrás meses de riego controlado, fertilización precisa, podas minuciosas y protección frente al viento y al frío.
Este año, como tantos otros, la campaña viene marcada por la gestión del agua, uno de los mayores retos de la agricultura en la zona. Aun así, el aguacate Hass demuestra su resistencia y capacidad de adaptación, siempre que se maneje con equilibrio y se cuide su entorno.
Un fruto con raíces profundas en la Axarquía
El aguacate Hass no es solo un cultivo rentable ni una moda gastronómica. Es una parte viva del territorio, un ejemplo de cómo una comarca puede adaptarse, aprender y crecer con nuevos cultivos sin perder su identidad.
Cuando alguien abre un Hass de la Axarquía, está disfrutando de un fruto que lleva detrás historia, esfuerzo y conocimiento del campo. Cada pieza refleja la dedicación de quienes cuidan los árboles durante todo el año, atentos al clima, al suelo y al ritmo natural de la tierra.
El aguacate Hass se ha convertido en un símbolo de la agricultura subtropical malagueña y en un puente entre tradición y futuro. Un fruto que —como dicen algunos agricultores— “late en cada árbol”.





