top of page
Paco El Peloto labrando la tierra con una azada..webp

La mía es una historia sencilla, como la de tantos agricultores que han aprendido a conocer la tierra de la Axarquía con el paso de los años. Una historia hecha de trabajo, paciencia y muchas horas junto a los árboles. De observar cómo cambia el campo, aprender de cada campaña y entender que cada cosecha tiene su propio momento.

Entre Benamargosa y Vélez-Málaga, durante años he aprendido que cultivar no consiste únicamente en recoger un fruto. También significa cuidar, esperar, corregir cuando es necesario y seguir aprendiendo. El campo te enseña que no todo depende de ti y que hay que saber escuchar lo que dicen la tierra, el árbol y el tiempo.

Pero también creo que tradición y evolución pueden caminar juntas. La agricultura que hemos recibido de nuestros mayores tiene que seguir avanzando para afrontar el futuro sin perder aquello que le da sentido. Paco El Peloto nace también de esa idea: mantener nuestras raíces mientras encontramos nuevas formas de compartirlas.

Por eso decidimos abrir esta pequeña ventana al mundo digital. A través de esta web y de nuestro blog Del árbol de Paco, queremos acercarte a lo que normalmente queda al otro lado de una fruta: las personas, los árboles, la tierra, las campañas y todo el trabajo que hay detrás.

Porque para nosotros compartir el campo también es una forma de cuidarlo. Queremos mostrarlo con naturalidad, contar lo que hacemos y acercarte a una manera de entender la agricultura basada en la cercanía, la transparencia y el respeto.

Tradición y evolución del aguacate y del mango en la Axarquía

La mía es una historia sencilla, como la de tantos agricultores que han aprendido a conocer la tierra con el paso de los años. Aquí, entre árboles de aguacate y mango, he aprendido que cultivar significa mucho más que recoger un fruto. Es observar, cuidar, esperar y entender que cada árbol y cada campaña tienen su propio ritmo.

La agricultura que hemos recibido de nuestros mayores forma parte de nuestra manera de entender el campo. El trabajo, la paciencia, la constancia y el respeto por la tierra son valores que no han cambiado con el paso del tiempo. Son parte de una forma de hacer las cosas que queremos conservar y transmitir.

Pero tradición y evolución pueden caminar juntas. El campo también necesita adaptarse, buscar nuevas formas de hacer las cosas y encontrar caminos que permitan mantener viva la agricultura en el futuro. Paco El Peloto nace también de esa idea: mantener nuestras raíces mientras encontramos nuevas formas de compartirlas.

Por eso decidimos abrir esta pequeña ventana al mundo digital. A través de esta web y de nuestro blog Del árbol de Paco, queremos acercarte a lo que normalmente queda al otro lado de una fruta: las personas, los árboles, la tierra, las campañas y todo el trabajo que hay detrás.

Porque para nosotros compartir el campo también es una forma de cuidarlo. Queremos mostrarlo con naturalidad, contar lo que hacemos y acercarte a una manera de entender la agricultura basada en la cercanía, la transparencia y el respeto.

Las raíces que nos definen

Para Paco El Peloto, cada cosecha es también una forma de recordar de dónde venimos. Detrás de cada aguacate y cada mango hay tiempo, trabajo y una manera de entender el campo que hemos aprendido de quienes estuvieron antes.

Las raíces no solo hablan del pasado. También nos recuerdan la responsabilidad de cuidar aquello que hemos recibido y de encontrar la manera de mantenerlo vivo. Por eso seguimos trabajando con la misma cercanía y constancia que forman parte de nuestra historia, pero mirando también hacia el futuro.

Paco El Peloto representa esa unión entre lo que hemos heredado y lo que queremos construir. Una forma de entender la agricultura desde la autenticidad, el respeto por la tierra y el vínculo con las personas.

Porque al final, lo que cultivamos no termina cuando recogemos el fruto. También queda en las historias que compartimos, en las personas que las hacen posibles y en esas raíces que, generación tras generación, siguen creciendo.

No es solo fruta fresca: es tradición, cercanía y autenticidad. Lo que cuidamos con esfuerzo, lo recogemos con ilusión y lo compartimos con el corazón.

bottom of page