Aguacate Hass, un exquisito tesoro para tu salud
El aguacate Hass es la variedad más popular del mundo y también una de las más cultivadas en la Axarquía malagueña. Su éxito se debe a la combinación de una textura cremosa, un sabor equilibrado y un alto valor nutritivo, lo que lo convierte en un fruto versátil y apreciado tanto para disfrutar en fresco como en múltiples elaboraciones de cocina. De forma ovalada o ligeramente piriforme, se reconoce por su piel rugosa y resistente, de grosor medio, que pasa de un verde oscuro a un morado casi negro cuando alcanza su punto óptimo de maduración. En su interior guarda una pulpa amarillo verdosa, untuosa y suave, que se desprende con facilidad de la semilla. Su sabor es intenso y delicado al mismo tiempo, con ligeras notas que recuerdan a frutos secos y mantequilla. La semilla, de tamaño medio y redondeada, no se adhiere demasiado a la pulpa, lo que facilita su consumo. Además, al ser una variedad firme y poco frágil, soporta bien tanto el transporte como la conservación. Desde el punto de vista nutricional, el aguacate Hass destaca por su riqueza en grasas saludables, especialmente ácido oleico, beneficioso para el corazón. Aporta también fibra, potasio y vitaminas como la E, la C y varias del grupo B, entre otros nutrientes, convirtiéndose en un alimento tan sabroso como nutritivo.
Composición nutricional del aguacate

Energía 141 kcal
Proteínas 1,5 g
Grasas totales 12 g
> Saturados 1,41 g
> Monoinsaturados 9,01 g
> Poliinsaturados 1,04 g
Hidratos de carbono 5,9 g
Fibra 1,8 g
Agua 78,8 g
El aguacate es considerado un ‘superalimento’ gracias a sus múltiples beneficios nutricionales. Es rico en grasas saludables (ácido oleico), aporta fibra, vitaminas E, C, K y del grupo B, además de potasio y magnesio. Consumir aguacate de Málaga o de cualquier variedad de calidad ayuda a cuidar el corazón, mejorar la digestión, aportar energía sostenida y favorecer una alimentación saludable.
Apostar por aguacate de temporada garantiza más sabor, frescura y sostenibilidad. La temporada de aguacate en España, especialmente en la comarca de la Axarquía malagueña, va de diciembre a abril, siendo los meses de invierno y primavera el momento en que se disfruta el aguacate Hass en su punto óptimo.
Un aguacate puede durar más o menos tiempo según su estado de maduración y cómo lo conserves: Aguacate verde (sin madurar): puede durar entre 4 y 7 días a temperatura ambiente hasta alcanzar el punto óptimo. Aguacate maduro: una vez listo para comer, debe consumirse en 1 o 2 días si lo dejas fuera del frigorífico. En nevera: si el aguacate ya está maduro, guardarlo en el frigorífico puede alargar su vida útil hasta 5 o 6 días. Aguacate cortado: dura 1 a 2 días en la nevera si lo cubres con film transparente o lo guardas en un recipiente hermético, idealmente con unas gotas de limón para evitar la oxidación. En resumen, un aguacate entero puede conservarse hasta una semana, mientras que uno maduro o abierto necesita consumirse pronto para mantener su sabor y propiedades.
Para madurar un aguacate rápidamente puedes hacer lo siguiente: dejarlo a temperatura ambiente durante unos días. Si quieres acelerar el proceso, colócalo en una bolsa de papel junto a una manzana o un plátano, ya que liberan etileno y ayudan a que el aguacate madure más rápido.
El aguacate abierto se oxida con facilidad. Este es el truco para conservarlo fresco: Déjale el hueso, cúbrelo con unas gotas de zumo de limón y guárdalo en un recipiente hermético dentro del frigorífico. Otra opción es envolverlo en film transparente. Así prolongas la vida útil del aguacate y evitas que se ponga negro.
Un aguacate maduro debe ceder ligeramente al presionarlo con los dedos, sin estar blando en exceso. Otro truco es retirar el pequeño tallo superior: si la zona está verde, el aguacate está listo para comer; si aparece marrón, puede estar pasado. Esto asegura que elijas el aguacate perfecto para tus recetas.
Si el aguacate se te ha madurado excesivamente, puedes aprovecharlo en recetas rápidas y deliciosas: guacamole, batidos, cremas untables, hummus de aguacate, postres saludables o incluso como sustituto de la mantequilla en repostería. De esta forma reduces el desperdicio y disfrutas de los usos del aguacate en la cocina.
Mango Osteen, el auténtico sabor tropical
El mango Osteen es la variedad más extendida en la Axarquía malagueña y la que mejor se adapta al clima subtropical de la comarca. Su popularidad se debe a su sabor dulce y aromático, su atractivo color y su buen equilibrio entre jugosidad y firmeza. De tamaño medio a grande, su forma es ovalada y ligeramente alargada. Su piel, de grosor medio y resistente, presenta una vistosa gama de colores que va del verde al morado intenso, con matices rojizos cuando alcanza la maduración. Su pulpa es de color amarillo anaranjado, jugosa y sin apenas fibras, lo que lo convierte en un mango muy agradable al paladar. Sabor dulce y equilibrado, con un aroma tropical muy característico y un final suave. Es ideal para disfrutar en fresco, pero también para ensaladas, postres, batidos o mermeladas. En cuanto a su valor nutritivo, aporta vitamina A, C y E, además de fibra, potasio y antioxidantes naturales. Una fruta fresca y sabrosa que refleja la esencia de la tierra donde se cultiva.
Mango Keitt, el broche de oro de la campaña
El mango Keitt o, localmente conocido como 'El Tardío', es una de las variedades más apreciadas en la Axarquía por su gran tamaño, pulpa abundante y sabor suave. Su recolección suele darse al final de la temporada, lo que lo convierte en el broche perfecto de la campaña del mango. De forma ovalada y piel gruesa, presenta un color verde con tonos rosados o rojizos en su maduración. A diferencia de otras variedades, su piel no cambia drásticamente de color, por lo que la madurez se mide mejor por su textura al tacto. Su pulpa es amarillo claro, jugosa, firme y prácticamente sin fibras, lo que lo hace muy versátil en la cocina. El sabor del Keitt es suave, refrescante y ligeramente ácido, lo que lo distingue de otros mangos más dulces. Esta particularidad lo convierte en un fruto muy valorado para combinaciones gastronómicas, tanto en platos salados como dulces. Nutricionalmente, el mango Keitt es una fuente de vitamina C, provitamina A, potasio y antioxidantes, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y a cuidar la piel. Localmente se le denomina "El Tardío" dado que con esta variedad concluye la campaña del mango.
Composición nutricional del mango

Energía 58 kcal
Proteínas 0,6 g
Grasas totales ~0,2 g
> Saturados 0,05 g
> Monoinsaturados 0,07 g
> Poliinsaturados 0,03 g
Hidratos de carbono 13,4 g
Fibra 2 g
El mango es una de las frutas tropicales más apreciadas por su sabor y sus propiedades nutritivas: Destaca por su alto contenido en vitamina C, vitamina A (betacarotenos) y antioxidantes que refuerzan el sistema inmunológico y protegen la piel. Además, es rico en fibra, favorece la digestión y aporta energía natural, lo que lo convierte en un aliado en una alimentación saludable. El mango de Málaga es especialmente valorado por su frescura y calidad.
En la Axarquía malagueña, principal zona productora de mango en España, la temporada depende de la variedad: Mango Osteen: su temporada va de septiembre a octubre, siendo el más consumido por su sabor dulce y sin apenas fibras. Mango Keitt: se recoge más tarde, desde octubre hasta noviembre, y es ideal porque alarga la temporada del mango español hasta casi el invierno. Consumir mango de temporada garantiza frescura, sabor y sostenibilidad.
Un mango maduro se reconoce por su aroma dulce cerca del tallo y por una ligera presión en la piel: Al presionar levemente el mango debe ceder suavemente sin estar blando. El color varía según la variedad, por lo que el tacto y el olor son más fiables. Así eliges un mango en su punto óptimo de consumo.
El mango fresco debe conservarse a temperatura ambiente si todavía está verde para que madure. Una vez alcanzado su punto: se recomienda guardarlo en el frigorífico para mantenerlo entre 4 y 7 días. Si lo cortas, guárdalo en un recipiente hermético o envuelto en film para mantener la frescura y jugosidad del mango.
El mango Osteen y el mango Keitt son las variedades más cultivadas en la Axarquía. Estas son sus diferencias: Mango Osteen: piel morada con tonos verdes y rojizos, pulpa anaranjada, es más dulce y sin apenas fibras. Mango Keitt: piel verde-rosada incluso en su madurez, tamaño más grande, pulpa firme, jugosa, muy aromática y más ácido. Ambos destacan por su calidad, pero el Osteen suele ser el preferido para consumo directo y el Keitt es perfecto para quienes disfrutan un mango menos fibroso y de larga conservación.
Si el mango está demasiado maduro, hay muchas formas de aprovecharlo en la cocina: Batidos tropicales o smoothies, salsas para carnes o pescados, helados y postres saludables, mermeladas caseras de mango, guarniciones en ensaladas, etc. De esta forma evitas el desperdicio y disfrutas de la versatilidad del mango en la gastronomía.



