Paco El Peloto, el escaparate digital del mundo rural de la Axarquía
- Paco El Peloto
- 18 sept
- 2 Min. de lectura
Bienvenidos a la digitalización del campo
La familia de Paco El Peloto os queremos dar, como no puede ser de otra forma en la comarca de la Axarquía, una calurosa bienvenida a nuestro humilde escaparate digital del mundo rural. Un refugio donde el mundo rural de la comarca se siente a cada instante. Un espacio dedicado a la vida rural en un un pequeño rinconcito de Málaga. Nosotros no vendemos un producto, compartimos su origen. Esa es nuestra principal misión, cultivar aguacate y mango de la Axarquía junto a ti. Autenticidad, tradición y familiaridad son nuestras señas de identidad.
Queremos contarte nuestra historia a través de nuestras manos, que sientas el aguacate y el mango de la Axarquía con los cinco sentidos. A través de nuestra web y nuestras redes sociales podrás admirar su amplio abanico de colores, descubrir sus diferentes texturas, apreciar sus inconfundibles aromas, percibir los sonidos que desprende tanto la fruta como el campo y conocer el significado del sabor de lo auténtico.
Cada aguacate y cada mango de la Axarquía es un trocito de paisaje, de historia y de tiempo. Sus colores, texturas, aromas, sabores y sonidos son un recordatorio de que la naturaleza se percibe con todos los sentidos, y que vivir cerca de ella significa aprender a detenerse, observar y disfrutar de lo simple y verdadero.
Aquí, en este singular rincón tropical de la Axarquía, la tierra y sus frutos nos enseñan a sentir la vida rural y a conectar con el entorno en plenitud. Cada fruto es un susurro del campo, un gesto de la naturaleza que nos invita a descubrirlo, a tocarlo, olerlo, saborearlo y escucharlo.
Siente la Axarquía con los 5 sentidos
La vista es la primera en descubrir su esencia. El aguacate Hass muestra un verde profundo, intenso y lleno de vida, mientras que el mango Osteen y el mango Keitt, según el punto de maduración, ofrecen una amplia paleta de colores que evoca al arco iris. Los colores de estas frutas narran historias de tiempo, crecimiento y naturaleza.
El tacto prolonga la experiencia. Sostener un aguacate es sentir la firmeza que poco a poco cede, transmitiendo calma y equilibrio. Al recorrer con la mano la superficie lisa de un mango, aparece la textura jugosa que recuerda la dedicación de la tierra. Cada contacto habla de la conexión entre el ser humano y el entorno que lo alimenta.
El olfato despierta recuerdos invisibles. El aguacate Hass desprende notas frescas y terrosas, evocando la humedad de la tierra después de la lluvia. El mango, ya sea Osteen o Keitt, libera un perfume dulce y tropical que recuerda la calidez del verano y la luz bañando los balates de la Axarquía.
El gusto completa el recorrido sensorial. La suavidad del aguacate envuelve el paladar con un sabor auténtico, lleno de matices. El mango, con su dulzura y jugosidad, trae consigo la intensidad del sol y la riqueza de la tierra. Cada bocado es un reflejo de la fruta fresca y de calidad que nace en este paisaje.
Incluso el oído participa. Al abrir un aguacate o un mango maduro, se perciben crujidos leves que recuerdan el murmullo del agua y el susurro del viento entre los árboles. Son sonidos que invitan a detenerse y escuchar la vida tranquila que respira en la naturaleza.








